Sueño e hidratación: los dos pilares que con demasiada frecuencia se descuidan
Quizás la revelación más sorprendente en este caso sea que no se trata de falta de ejercicio ni de una dieta demasiado rica, sino más bien de falta de sueño reparador e hidratación insuficiente, dos factores que se subestiman crónicamente después de los 50 años.
Dormir menos de siete horas por noche de forma habitual se asocia con un mayor riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares. El cuerpo se regenera durante la noche, y sin este tiempo de recuperación, se desgasta más rápido de lo que creemos.
En lo que respecta a la hidratación, beber suficiente agua a lo largo del día ayuda a mantener una buena circulación sanguínea. Un detalle que no es en absoluto insignificante.
Los expertos también recomiendan controlar el estrés a diario mediante yoga, ejercicios de respiración y paseos por la naturaleza, así como controlar regularmente la presión arterial, el colesterol y los niveles de azúcar en sangre. Estos sencillos chequeos, programados con su médico, pueden literalmente salvar vidas.
Si experimenta repentinamente entumecimiento, problemas del habla o de visión, busque atención médica de emergencia de inmediato.
Cuidarse a uno mismo también significa escuchar lo que no se ve.
