Una memoria que se niega a desaparecer
Lo que aquella sobreviviente reveló en su entrevista de 2010 constituye un testimonio esencial sobre las mujeres olvidadas de la Segunda Guerra Mundial: aquellas que sufrieron violencia reproductiva sistemática y cuyas historias fueron silenciadas por la vergüenza social y la prisa por reconstruir Europa. Su relato demuestra que la guerra no terminó en 1945 para todas las víctimas. Para muchas, apenas comenzaba otro capítulo: el de buscar, durante toda una vida, a los hijos que les arrebataron y la verdad que se les negó.
