Escarabajo sanjuanero (Melolontha melolontha): cómo identificarlo y qué hacer si aparece en casa

Apagá las luces interiores y abrí una ventana o puerta hacia el exterior. En muchos casos, el insecto volará por su cuenta hacia la oscuridad.
Usá un vaso y un cartón: colocá el vaso sobre el escarabajo, deslizá un trozo de cartón debajo y trasladalo hacia afuera.
Evitá aplastarlo: además de ser innecesario, este insecto cumple un papel en el ecosistema y sirve de alimento para aves, murciélagos y otros animales.
Revisá mosquiteros y rendijas si la situación se repite, ya que en temporada alta varios ejemplares pueden intentar entrar atraídos por las luces.
Cómo prevenir su entrada
Una de las dudas más frecuentes cuando aparece este insecto en casa es si representa algún riesgo. La respuesta es tranquilizadora: el escarabajo sanjuanero no pica, no muerde y no transmite enfermedades a los humanos. Tampoco es venenoso. A lo sumo, puede aferrarse a la piel o la ropa con sus patas ganchudas, lo que puede causar una sensación incómoda pero nunca daño real.

Donde sí puede generar problemas es en la agricultura y la jardinería. Sus larvas, llamadas gusanos blancos, viven bajo tierra durante tres o cuatro años y se alimentan de las raíces de pastos, cereales y árboles jóvenes, pudiendo causar daños importantes en cultivos y céspedes.

Si vivís cerca de zonas arboladas y notás que estos escarabajos aparecen con frecuencia durante mayo y junio, podés tomar algunas para reducir las visitas:

Instalá mosquitos en ventanas y puertas.
Usá bombillas de luz cálida o amarilla en exteriores, menos atractivas para los insectos que las luces blancas o ultravioleta.
Mantenga las luces exteriores apagadas cuando no sean necesarias.
Cerrá las cortinas al anochecer para que la luz interior no se vea desde afuera.

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