No hubo despedida con homenajes, no hubo alfombra roja, no hubo celebración de una vida extraordinaria. Fue una huida, una rendición, una mujer de 67 años que ya no podía más. Yolanda Andrade respondió en sus historias de Instagram. No hay nada más patético que una persona haciéndose la víctima y culpando a los demás de sus acciones.
Patético. Haciéndose la víctima. Le dijo eso a la mujer que supuestamente había amado. 7 meses después vino el golpe final. El 24 de abril de 2020, en plena pandemia de COVID-19, cuando los hospitales no dejaban entrar familiares, cuando los funerales estaban prohibidos, cuando despedirse era imposible, murió Socorro Castro, la madre de Verónica, la mujer que dijo donde comen dos, comen tres cuando su hija de 21 años le contó que estaba embarazada.
La mujer que trabajó 12 horas diarias como secretaria para darles de comer. La mujer que nunca se quejó, que nunca pidió nada, que nunca dejó de sonreír para sus hijos, aunque por dentro estuviera destrozada. La roca sobre la que Verónica construyó toda su vida. su mejor amiga, su confidente, su todo.
Tenía 85 años y se fue sin que Verónica pudiera despedirse como hubiera querido, sin poder estar ahí en el último momento, sin poder decirle todo lo que nunca le dijo, sin poder abrazarla una última vez. Verónica lo contó después con palabras que rompen. Me costó mucho trabajo. Estuve de hospital en hospital. Me puse mal. Se me derramó la bilis. Me espanté muy feo.
Me dolían todas las articulaciones. Mucha artritis, muchas cosas feas. Se le derramó la bilis de la tristeza. El cuerpo no pudo procesar el dolor y la tristeza salió por donde pudo. Y entonces confesó algo que revela dónde está su cabeza ahora. A veces siento que mi mamá me llama. Le digo, “Gorda, aguántame.” Le habla a su madre muerta.
siente que la llama desde el otro lado como si estuviera esperándola, como si le estuviera diciendo que ya puede irse, como si ya no hubiera nada que la retenga aquí. Aquí viene la cuarta y última revelación y es la más oscura de todas. En octubre de 2022, la revista TV Notas publicó una entrevista extensa con alguien que se identificó como amiga cercana de Verónica durante muchos años.
Lo que reveló es lo más duro de toda esta historia. Creo que se le juntó todo. La tristeza por la muerte de su mamá, el miedo, la depresión y, bueno, además empezó a abusar de los antidepresivos. Cuando fui a verla a su casa de Acapulco, te juro que no la reconocí. Ya no era la Verónica que estaba acostumbrada a ver.
Le vi el pelo blanco, muy demacrada, triste y con cada palabra que decía lloraba. Cada palabra lloraba. La mujer que conquistó el mundo con su sonrisa ahora llora con cada palabra. Siempre ha sido muy especial, pero con la edad cree que la buscan por su dinero. Cree que le quieren robar. Cree que todos quieren aprovecharse de ella.
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La mujer que nunca le pidió un centavo a nadie. La mujer que perdonó al padre de su hijo sin exigir nada. La mujer que mintió en el hospital para proteger al hijo que la golpeó. Ahora piensa que todos quieren aprovecharse de ella. La fuente explicó qué pasó con la familia después de que murió Socorro. Al morir la matriarca de la familia, se murió la unión también entre ellos.
Cuando murió Socorro, murió la familia. Murió el pegamento que los mantenía juntos. Murió la razón para reunirse en Navidad. murió la excusa para llamarse por teléfono. Murió todo. Sobre la relación actual entre Verónica y Cristian, la fuente dijo algo devastador. Pasan semanas sin hablar porque Cristian cambia de número de celular como de novias.
Pero cuando pasan tres semanas, él busca a Verónica. Hablan un minuto y basta. Un minuto cada tres semanas. Esa es la relación que queda entre la mujer que lo crió sola durante 33 años, la mujer que sacrificó todo por él. La mujer que nintitió en el hospital para protegerlo y el hijo que la golpeó. Un minuto de llamada y basta.
Y entonces la fuente dijo algo que no he podido sacarme de la cabeza desde que lo leí. Ha confesado que ya no desea vivir. Ya no desea vivir. Verónica Castro, la reina de las telenovelas. La mujer que hizo llorar a 100 países con su actuación. La mujer que fue la voz de generaciones enteras. La mujer que representó a México ante el mundo durante cinco décadas ya no desea vivir.
¿Cómo llegamos aquí? ¿Cómo es posible que una mujer que tenía todo termine sin nada? ¿Cómo es posible que la que más dio termine más sola? Mira el recorrido completo. Ponlo todo junto. A los 8 años, su padre la abandonó. Tuvo que ser madre de sus hermanos mientras su madre trabajaba.
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