El dolor en las piernas es una molestia más común de lo que pensamos. Muchas veces lo atribuimos al cansancio, al exceso de ejercicio o incluso a una mala postura, pero en algunos casos, esa sensación persistente puede estar relacionada con una carencia de vitaminas. El cuerpo tiene formas muy peculiares de avisarnos cuando algo no anda bien, y las piernas suelen ser uno de los primeros lugares donde aparecen esas señales.
Lo curioso es que no siempre asociamos el dolor muscular o la debilidad con la alimentación, pero la realidad es que una dieta pobre en ciertos nutrientes puede ser la causa silenciosa de esas molestias que parecen no tener explicación.

A continuación, te cuento cuáles son las vitaminas más importantes que pueden influir en la salud de tus piernas y cómo una deficiencia de ellas puede hacer que sientas dolor, calambres o debilidad:
Vitamina D: la encargada de la fuerza en los huesos
La vitamina D es fundamental para mantener los huesos fuertes, ya que ayuda al cuerpo a absorber el calcio. Cuando falta, no solo los huesos se debilitan, también se pueden sentir dolores musculares, calambres frecuentes o una sensación de fatiga en las piernas. Pasar poco tiempo al sol o no consumir alimentos ricos en esta vitamina puede ser la causa de esas molestias.

Vitamina B12: energía para músculos y nervios
Esta vitamina es vital para el buen funcionamiento del sistema nervioso y la producción de glóbulos rojos. Su carencia puede provocar debilidad, adormecimiento o esa incómoda sensación de hormigueo en las piernas. Quienes llevan una dieta baja en productos de origen animal, como la carne, los huevos o la leche, son más propensos a presentar déficit de B12.
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