Las 7 marcas espirituales de las mujeres elegidas por Dios (según las enseñanzas del padre Pío)

Oración final de una mujer que se sabe elegida

Para cerrar este artículo, puedes hacer tuya esta oración simple:

“Señor Jesús, tal vez no comprendo todo lo que vivo,
pero hoy quiero creer que nada de mi historia se ha perdido.
Te entrego mis dolores, mis rechazos, mis miedos y mis batallas.
Te ofrezco también mi sensibilidad, mis lágrimas y mi capacidad de amar.
Si me has elegido, enséñame a vivir como hija tuya,
a interceder por los míos y a ser luz donde haya oscuridad.
Me pongo bajo la protección de la Virgen María
y te pido que mi vida entera se convierta en respuesta a tu amor.
Amén.”

Que este contenido pueda ayudarte a mirar tu historia con más esperanza.
Tal vez no seas “demasiado sensible”, ni “demasiado débil”:
tal vez seas, justamente, una mujer elegida para algo mucho más grande de lo que imaginabas.

Para ver las instrucciones de cocina completas, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón Abrir (>) y no olvide COMPARTIRLO con sus amigos en Facebook.